Preside la sesión de la Comisión de Desarrollo Urbano y Obras Públicas con participación de especialistas locales
Mérida, 16 de
octubre de 2020
Además de
atender lo que en estos momentos es urgente, el Ayuntamiento de Mérida trabaja
para ocuparse de lo importante y de esta manera avanzar en paralelo hacia
mejores condiciones estructurales y de planeación de la ciudad, aseguró el
alcalde Renán Barrera Concha.
El Concejal
presidió hoy la sesión de la Comisión de Desarrollo Urbano y Obras Públicas en
la que se instaló una mesa de trabajo con la participación de regidores,
directores municipales y los ingenieros Jorge López González, Juan Vázquez
Montalvo e Ismael Sánchez y Pinto, especialistas en hidrología e hidráulica.
—Como siempre,
trabajamos de la mano de la sociedad y quiero agradecer la participación de los
especialistas, que, con su larga trayectoria y experiencia, hoy se suman a esta
labor municipal para beneficio de la sociedad —abundó.
—Estamos
conscientes de la urgencia que viven en estos momentos vecinos de varias zonas
a causa de las inundaciones, pero también sabemos que esta experiencia nos
tiene que servir para tomar medidas que eviten problemas similares en lo futuro
—dijo.
Destacó que
para Mérida la creación del Instituto Municipal de Planeación ha sido un paso
muy importante para evitar que los programas se truncaran cada trienio y en ese
mismo tenor ahora hay que seguir avanzando en el perfeccionamiento e
incorporación de nuevos protocolos para atender el crecimiento de la ciudad.
Barrera Concha
explicó que el objetivo de esta reunión es abrir una mesa de análisis y de
diagnóstico, para que con el apoyo de los expertos se pueda ir trazando un
índice de acciones a emprender “porque hay una serie de temas que hay que
modificar eventualmente”.
—Estamos ante
una oportunidad de mejorar y perfeccionar y que, con la solidaridad que nos
representa a todos los que estamos aquí, hay que entender que todo lo que se ha
hecho va en función de cálculos preexistentes y que hoy el calentamiento global
es un tema que nos tiene que preocupar—continuó.
No solamente
habría que hacer un cambio en el reglamento de construcciones, sino también del
Programa de Desarrollo Urbano del Municipio, de la ley de asentimientos humanos
y de la ley de desarrollos inmobiliarios, lo que tendrá que hacerse desde el
gobierno del Estado porque nuestra reglamentación va en congruencia con lo que aprueba
el Congreso de Yucatán.
—Este es un
trabajo conjunto en el que todos somos corresponsables—expresó.
En su
intervención, el especialista Vázquez Montalvo hizo un recordatorio acerca de
las grandes precipitaciones que han caído en Mérida como lo es “Hilda” en el
año de 1955 con 155.5 mililitros (ml) de agua por metro cuadrado, el cual causó
grandes inundaciones en el municipio.
Posteriormente
en 1988, “Gilberto” generó en Mérida 120 ml de agua por metro cuadrado, que en
cantidad de precipitaciones no pudo superar a “Gilda” por lo que en base a ello
se hacían los diseños de desagüe de todo tipo en la capital yucateca.
En junio
pasado, continuó, se sintieron los efectos de la tormenta tropical “Cristóbal”,
que causó precipitaciones comparables con el huracán “Isidoro” en 2002, que en
solo cinco días recibió 600 mm de precipitación a diferencia de los 250 mm en
promedio que “Isidoro” dejó.
Poco más de
100 días a la llegada de “Cristóbal”, tuvimos la presencia de la tormenta
“Gamma” y el huracán “Delta” que dejaron un volumen tan grande de lluvias que
desestabilizaron el manto acuífero. Ambos fenómenos, dejaron una precipitación
pluvial de 1,217.5 mm por metro cuadrado, abundó.
Por su parte,
Sánchez y Pinto explicó que el subsuelo de Mérida tiene capacidad de absorción,
pero no es uniforme.
—Lo que hace
que los pozos en el centro puede que tengan una elevada capacidad de absorción,
pero eso no significa que todo Mérida tenga esa capacidad de absorción, es algo
que varía—refirió.
Necesitamos
hacer pruebas de absorción para conocer la capacidad de infiltración del
terreno. Pero incluso, en una misma zona puede ser que se tenga un pozo que
absorba mucho y otro que absorba menos, esto habla de la gran heterogeneidad de
nuestro subsuelo, añadió.
—Estamos en el
momento de aprender y resolver, tenemos que revisar qué fue lo que en estas
zonas ha motivado que estas inundaciones ocurran, más que buscar cuál es el
culpable, hay que buscar entender el problema físico, revisar, hacer un estudio
y entender cuáles son los factores cruciales que debemos cuidar y cómo podemos
actuar para resolver el problema—indicó.
En su turno,
López González mencionó que debemos de adaptarnos a estas circunstancias y
promover un tipo de construcción que se adapte a nuestro subsuelo. Como ejemplo
citó que, en lugar de hacer estacionamientos de dos niveles hacia abajo,
deberían de ser de un nivel hacia abajo y el siguiente al nivel del terreno.
Asimismo,
subrayó que el crecimiento de la ciudad está siendo más al Norte que al Sur de
la ciudad, por lo que las construcciones conforme más se acerquen a la costa,
la profundidad del freático es menor.
—Si estamos
hablando de que se nos están inundando fraccionamientos y estacionamientos
subterráneos, conforme vayan construyendo todavía más hacia el Norte habrá que
pensarlo bien, porque ya sabemos que en ese lugar hay 5 metros de manera
natural al nivel del manto freático y más adelante vamos a tener cuatro, luego,
tres, dos, uno, hasta llegar a un nivel freático visible—refirió.
En la sesión participaron Alejandro Ruz Castro, secretario municipal, los directores David Loría Magdub, de Obras Públicas y Federico Sauri Molina, de Desarrollo Urbano, así como los regidores Diana Canto Moreno, síndico municipal; Karla Salazar González, Richar Mut Tun, Sofía Castro Romero, Jesús Pérez Ballote y Fausto Sánchez López.

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